C-XXXV
(Poema)
Foto: Steve Halama
Te debieras ver al espejo,
escuchar tus manos y tu piel.
Quieres un orgasmo
en el momento menos acertado
y preguntas si es soledad,
melancolía,
autodestrucción.
Me detengo
y el reflejo susurra
que un beso
sería posibilidad.
La melancolía tiene esquinas oscuras
como universos sin tiempo;
perversidades,
como asaltar y derrocar la ingenuidad.
Saboreamos un deseo,
¿es deseo?
Nos contamos bajo la mesa
esa historia ausente de...
humanidad, humillación,
ausente de vitalidad.
Un día nos inclinaremos
hacia el mismo ángulo del péndulo,
buscando fantasmas existenciales
y decisiones coherentes.
Recordaremos las sonrisas
de quienes hemos amado
y volveremos a las adolescentes
sensaciones de vida y muerte
que se escapan con la rutina,
con el cansancio
de evitar nuestra propia
belleza y ansiedad
por querer compartir
esos miedos,
esa intriga,
el mirar tímido
que engrandece el mundo,
que plasma mutis concretos:
increíbles maneras de despertar.
Foto: Steve Halama
Te debieras ver al espejo,
escuchar tus manos y tu piel.
Quieres un orgasmo
en el momento menos acertado
y preguntas si es soledad,
melancolía,
autodestrucción.
Me detengo
y el reflejo susurra
que un beso
sería posibilidad.
La melancolía tiene esquinas oscuras
como universos sin tiempo;
perversidades,
como asaltar y derrocar la ingenuidad.
Saboreamos un deseo,
¿es deseo?
Nos contamos bajo la mesa
esa historia ausente de...
humanidad, humillación,
ausente de vitalidad.
Un día nos inclinaremos
hacia el mismo ángulo del péndulo,
buscando fantasmas existenciales
y decisiones coherentes.
Recordaremos las sonrisas
de quienes hemos amado
y volveremos a las adolescentes
sensaciones de vida y muerte
que se escapan con la rutina,
con el cansancio
de evitar nuestra propia
belleza y ansiedad
por querer compartir
esos miedos,
esa intriga,
el mirar tímido
que engrandece el mundo,
que plasma mutis concretos:
increíbles maneras de despertar.



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