SP-IV
(poema)
Foto: Ian Espinosa
Te explicaré algún día cómo nacen los muertos,
te interrogaré sobre el tiempo
y sus dientes,
sobre sus hoyuelos.
Me dirás qué tienen en común
la pesadilla y el deseo.
Un día te contaré los lunares
y sabrás que existe el infinito,
te recitaré las lágrimas
bebidas de la tetilla
y sabrás que no hay vino
porque la sangre
está ausente como la risa.
Te dictaré los silencios
y verás arder tus manos
frente a un grano de jengibre.
Te enterarás de que el vacío
fue luna mordida
fue costilla quebrada
fue daga inserta
en una oreja de piedra.
Vagarás en mis palabras
porque no habrá asilo
en otra parte.
El orfanato te espera
como tu imagen
en una buganvilia.
Recorrerán mis manos
tu rostro triste
porque ya sabes demasiado.
La ignorancia tiene
aciertos encantadores
que no dejan entrar vampiros.
Me besarás despacio
luego del remolino
del laberinto-espejo
del desollamiento
del golpe seco
en la garganta
muda que come
arena para detener el miedo.



Comentarios
Publicar un comentario