RR

Un día amanecí sensible,
un revólver escondido 
supo silenciar el momento.

Hice preguntas sin destino
y las respuestas 
vinieron de voz de mujer treintañiera
que hablaba de tragedia y de pérdida

Confundía las dos cosas
como hechos concretos.

Le refutaba yo que era el trauma,
el trauma de repetir la tragedia

Y ella contestaba 
que era la adicción a la pérdida.

Sigo creyendo que es el trauma 
lo que no se supera.

Enamorarse es saber  
que la única bala 
en la ruleta rusa
siempre acierta. 



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