XXN

Yo, que crecí en silencio, tengo frente a mí un silencio más siniestro. Me perturba su forma de observar, su manera de reír sin risa. Percibo un alma robada, muchas lágrimas y poesía para bebérselas. Percibo retazos de piel zurcidos con cicatrices negras. Percibo una luz magenta que deviene en tristeza, Laberintos, esos mismos que habitan mis pesadillas.


Comentarios
Publicar un comentario